martes, 18 de diciembre de 2012

Prince: The Rainbow Children

Hasta la portada es perfecta
Ya tocaba hacer otra reseña musical y que mejor que con Prince, uno de mis padres espirituales.
Para mí es lo más parecido musicalmente a un superhéroe de cómic.
A destacar:
Su actitud chulesca y desfasada, su titánica lucha contra la industria discográfica en general y Warner Bros en particular.

Suelo fantasear que son como su  I.M.A (Ideas Mecánicas Avanzadas) o Hydra contra las que lucha cual archivillanos se tratara.
Su ropa hortera-gay, que hace las veces de uniforme de superhéroe pijamero, y la cantidad de amigas/compañeras/amantes/novias que han pasado por sus manos lo avalan como todo un personaje digno de formar parte de la alineación aquella rara del X-Force de Peter Milligan y Mike Allred.

Sería más facil reseñar alguna de sus obras maestras de los 80 (1999, Purple Rain, Sign of the times, Around the world in a day o Parade) pero esos discos están más que alabados entre el fándom y hay reseñas a punta pala por ahí, así que voy a intentar analizar su última gran obra.
                                            
                                           THE RAINBOW CHILDREN

Odiada por algunos princeros (¡malditos advenedizos traidores!) y alabada por otros muchos con mejor gusto y criterio entre los que, por supuesto, me incluyo (ejem, ejem).



Tras varios desacuerdos entre el pequeño y los directivos de la discográfica que culminaron en 1993, principalmente causados por su incontinencia creativa, decide cambiar su nombre por un símbolo raro ya que como contratado por Warner Bros no podía editar material por su cuenta con el nombre de Prince sin encontrarse con alguna demanda por incumplimiento de contrato.
Hasta el año 2000 estaba obligado a seguir publicando discos con ellos, a veces les entregaba auténticas maravillas como The Gold Experience en 1995 o verdaderos "venenos comerciales" como Chaos and Disorder de 1996.
Este último supuso todo un "que se jodan" a las listas de ventas y un suicidio comercial en toda regla. Con ésto no quiero decir que éste disco no me guste: al contrario, me encanta.

Al mismo tiempo publicaba sus cosillas bajo la identidad del "símbolo":
el triple Emancipation (1996) con Emi, el cuádruple o quíntuple (dependiendo de la versión) Crystal Ball/The Truth/Kamasutra (1997) a través de internet ó New Power soul (1998) y Rave Un2 the Joy fantastic (1999) ambos con Arista records y su propio sello NPG recods.

Pues bien, entre la muerte de su hijo en 1996, su divorcio de Mayte Garcia en 1999  (de la que estaba empalagósamente enamorado como se entrevee por el exceso de azúcar en todo el Emancipation) y la muerte de sus padres (muy cercanas temporalmente la una de la otra), se convierte a la fé de los testigos de Jehová. Se casa por segunda vez con una tal Manuela Testolini (de la que se divorció en 2006) y libre al fin de su contrato con Warner abandona su alter-ego simbólico y recupera su nombre de nacimiento.

En esa tesitura, en el año 2001 el tipo se siente en una especie de nueva onda mística y musical y así encara éste nuevo disco de estudio.
La historia subyacente en el álbum me pareció tan sumamente aleccionadora de los valores que le impera su nueva religión que la he borrado de mi mente (por salud mental más que nada).

Trata sobre los niños del arco iris, una especie de tribu que viven bajo la ley de Dios, a los que éste les da un paraíso y no sé que más rollos. Sin llegar a entrar en los entresijos de la historia, sólo recuerdo que es una comida de cabeza impresionante con fuertes similitudes bíblicas y "jehovanianas".
La historia ésta hace de hilo conductor entre los temas del disco con un Prince relatándola durante toda la grabación con la voz ralentizada, a mi parecer, inspirada en Parliament/Funkadelic.
Versión en LP,¿A alguien le sobra uno?
Rainbow Childen:
Es el primer tema, en el que la narración de la historia es la propia letra. La música tiene un alma jazz con unos muy inspirados riffs de guitarra y un coro femenino repitiendo entre otras frases:
"Como el Sol,los hijos del Arco Iris se alzan,volando en alas de la nueva traducción.Míralos volar alto"
(Se os ve el plumero testigos de Jehová!!!).
Como detalle friki, también aprovecha alguna frase de Sexuality...Spirituality (cambió el título de esa canción de 1981 por convicciones religiosas).
La canción avanza hasta convertirse en un rollo gospel muy bien llevado terminando con una parte instrumental (precursora de su estupendo instrumental N.E.W.S del 2003).
Buen comienzo para el amigo con un tema que tras cada escucha descubres un nuevo sonido en el que no reparaste antes y agranda la canción (como en toda buena canción de Prince)

Muse 2 the Pharaoh:
La cosa continúa con una cancioncica un poco más lenta cercana al R&B, destaca el teclado tocado por Prince que junto a una sensual batería  marca la cadencia del tema.
La voz esa ralentizada solo aparece en la presentación de la canción predominando la voz al natural del nano.
El tema trata sobre una mujer que "Si fuese la musa del faraón, algún día podría llegar a ser la reina".

La letra juega con dobles sentidos, cosas abstractas y yo que sé que más.
A pesar de haberla traducido no tiene demasiado sentido todo el batiburrillo de versos aparentemente inconexos.
Hacia la mitad de canción, el tema "rompe" y el fraseo se convierte en un"rap"haciendo referencias raras tipo:
 "...si el número trece es un numero con tan mala suerte,cuando la suerte misma no existe.."
"Mantente ocupado porque cuando el diablo venga, vendrá disfrazado de luz". 
"Como un ladrón en la noche mi Señor llega y ataca. Dejando nada más que cenizas a la izquierda y polvo a la derecha".

El tema termina dejando un buen gusto al oído (la versión en directo suena mucho más funkera sobre todo al final) y nos encaminamos al tercer corte...

Digital Garden:
Con el tercer tema empezamos con el primer experimento raro e ida de cabeza oficial del disco.
Un crepitar de percusión rollo tribal africano y unas notas a la guitarra bastan para dar la bienvenida a la cosa rara ésta.
La letra habla de esos hijos del arco iris (se supone que nosotros como oyentes lo somos también), que sienten el amor de Dios por aquí y por allá...o no sé muy bien que mierda (esto es representado con riffs de guitarra que escuchamos de improviso rellenando el fondo de la canción de forma muy curiosa).
En fín, como es habitual, la canción evoluciona cuando nuestro colega pide a los hijos del arco iris "que se levanten y luchen por la vida eterna" mientras un coro y la voz rara acompaña.
Pronto otro giro convierte la canción en una orgía de guitarras eléctricas supersaturadas representando la destrucción por parte de otra tribu del jardín digital donde viven los rainbow chidren estos.
Termina todo ello con la guitarra ecualizada como si una moto recorriera nuestra cabeza y el narrador continúa soltando el rollo.

Hay que reconocer que si antes él era muy bueno a la guitarra, aquí se nota una mejoría impresionante.
Canción muy rarufa y curiosa. Que está bien recordar que por muy genio que pueda ser Prince, siempre la puede liar en menos de nada...y ésta vez ha estado cerca de caerse con todo el equipo.

The Work pt. 1:
Olé y olé.
Aquí se resarze de la locura anterior.
En su momento distribuida gratuitamente a través de Napster (que tiempos aquellos!!) es un tema que nos retrotrae a su lado más James Brown (una de sus muchas influencias musicales).
Con un ritmo endiabladamente bueno que te hace bailar con solo los primeros compases (si se tiene un alma bailonga, claro).
Especial atención a la sección de vientos (con Maceo Parker por ahí) y al bajo de su coleguita Larry Graham (ex miembro de Sly ad the Family Stone).
Impresionante tema....y me quedo corto.

Everywhere:
Pasamos a un tema menor del disco en el que habla de el lugar dónde encontrar el paraíso...en cualquier sitio si se cree en Dios (básicamente es el sentimiento del tema).
Casi toda cantada a dúo con una muchacha (que no sé quién es) y un trabajo a la batería cojonudo por parte de John Blackwell.
Se hace cortito con sus apenas tres minutos de duración. Agradable y curioso a la vez.

The Sensual Everafter:
Un instrumental fantástico, y como dice el título especial para algún momento tórrido. Un buen trabajo de Prince a la guitarra y al bajo que junto a la percusión (no sé si es suya o de Blackwell) consigue poner en algún momento la carne de gallina.

Mellow:
Con esta canción bastante correcta consigue aburrirme soberanamente, aunque reconozco que quizá el problema sea mío. No consigo conectar con este tema por mucho que me lo proponga.
Lentorro, cansino y con un tono que no me mola nada.
Lo pasaré por alto pero para mí es un FAIL muy gordo.

1+1+1 is 3:
Al leer en el libreto del cd el título de ésta canción pensé por un momento que era una canción guarra sobre algún trio.
En realidad no andaba desencaminado, es un trio con Dios por medio.
Explica que en su relación con la mujer que quiera estar con él tiene que haber un lugar para Dios (con un orden teocrático por medio además).
Prince se autoplagia en este corte funkero, ya que el riff de guitarra recuerda mucho a Erotic City de 1984 (una de sus mejores caras B).
Esta versión de estudio es casi perfecta, aunque mejora muy mucho en su versión en vivo convirtiendo el escenario en una gran jam bailonga.

Deconstruction:
No es un tema en sí, si no un extracto instrumental new age que sigue relatando la historia de marras y da paso a...

Wedding Feast:
Un chiste de canción (si se puede llamar así) en el que intenta recrear una pequeña pieza tipo corte Luis XIV o algo así.
Digo lo de chiste por que se oye a Prince reirse al final (imagino que riéndose del oyente por hacerle la putada de poner ésto ahí enmedio)

She Loves me 4 me:
Y con esta canción retomamos vuelo. Dedicada a su mujer Manuela, declarando su amor hacia ella y lo muy a gusto que se encuentra a su lado.
Muy buena instrumentalización y muy bonitos versos para el momento romanticón del disco (sin llegar a la ñoñería del todo).

Family Name:
Con Family Name abrimos el triunfal fin de disco. Desde hacía mucho no le escuchaba un cierre de álbum tan brutal como éste.
Una introducción de cerca de dos minutos y medio recrea una visita a unas instalaciones futuristas para conocer nuestro pasado racial. Una robótica voz femenina nos explica la falacia de separar a la gente en razas entre varias ideas y conceptos bastante interesantes también.
Pronto somos transportados a unos mercados de esclavos (de esos que les molaba a los blancos en el siglo XVII y XVIII) y somos testigos sonoros de como a un pobre negro llamado Abu Cah  le es arrebatado su nombre por un negrero (y con él su identidad como ser humano) y es rebautizado como Tom Lynch.

Tras esto la canción propiamente dicha empieza con Prince cantando en falsette casi todo el tiempo.
Como se deja bastante claro al principio una de las temáticas trata sobre la pérdida del "nombre familiar", y por tanto de la identidad de los esclavos llevados al nuevo mundo, pero también hay sitio para más cosas (los líderes religiosos cegados por el dinero, la enseñanza manipulada, etc...)
Muy buena letra donde mete pullitas al pasado y presente norteamericano:

"¿Realmente llegamos en un barco?¿Realmente tomamos ese camino?¿O llegamos aquí por tí para arruinarte el dia de acción de gracias?"

La canción es rematada con la parte final del famoso discurso de Martin Luther King en Washington.
Excelente interpretación vocal para un tema muy denso

The Everlasting Now:
De nuevo el Prince más funkero hace presencia en un tema que hace bailar al más parado.
Incluye un cambio de tercio muy rollo latino recordando en algún aspecto al Santana setentero (otro de sus ídolos).
Es una de esas canciones que nos recuerda que Prince pese a sus muchos defectos es un incansable creador y fusionador de estilos musicales en principio dispares.

Last December:
Se puede decir que éste es el Purple Rain del disco ya que el sentimiento de interpretación perfecta se puede aplicar a esta canción. Lentita al principio va ganando fuerza a medida que avanza el minutaje.
Hay una especie de sentimiento de tristeza en esta canción:

"Si llegara tu último diciembre. ¿Alguien te recordaría? ¿Te mantuviste firme? ¿O caíste? ¿Lo diste todo?"

Más o menos como si de una nota de despedida, aunque pronto ese sentimiento que desprende el primer verso es sustituido por un claro estribillo de fortaleza:

"En el nombre del Padre, en el nombre del Hijo. Necesitamos ir juntos, ir juntos como uno solo".

El crescendo del tema llega con un medio tiempo macarrufo con un trabajo a la guitarra antológico para terminar con el verso final reiterando la idea de que no estamos solos en este viaje llamado vida.
El sentido de unirse todos para formar un todo es la base subyacente de el tema, todo envuelto en un rollo de rock cristiano y  muy espiritual.
Tras la escucha uno no puede dejar de preguntarse:
¿Que le ha pasado a Prince? ¡¡¡Joder, que me lo ha cambiao el Jehová ese!!!
Pero da igual, la calidad de la canción y la épica que desprende es lo que importa.


En definitiva, el nuevo milenio empezó muy bien para Prince y continuó mejor con la impresionante gira One Nite Alone (2002-2003), en la que decía que tocaría sus éxitos por última vez (jaojaojao, que me da la risa) y trabajos experimentales como el jazzístico Xpectation (2000), el agradable One night Alone al piano (2002) y  la fusión jazz-funk en N.e.w.s (2003).

Por desgracia  a mi modo de ver, después de arrasar en los estados unidos con Musicólogy (2004) y su gira correspondiente se dedicó al camino facil de contentar al público con cierto enfoque comercial, con el mencionado Musicólogy y 3121 (2006).

Además, desde que ingresara en el Salón de la fama del Rock and Roll en 2004 (cojonudo el puñetazo en la mesa que se marcó aquí), se le considerara entre los diez mejores guitarristas actuales (según la revista Time) y la prensa musical especializada le lamiera los huevos, le ha hecho instalarse en la vagancia creativa, aunque de vez en cuando salga con alguna cosa más interesante (Lotusflower, 2009) y otras buenas ideas mal llevadas a cabo,como su regreso al "sonido Minneapolis" de sus primeros discos con el disco medio regalado 20ten (2010).

Aún así espero que vuelva a sorprenderme y que no se limite a discos correctos con joyazas dispersas, pero el rollete que se lleva ultimente con su folla/amiga Andy Allo lo está convirtiendo en un soso impresionante.

Hala, un saludo y hasta otra!!





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